No superaste el periodo de pruebas. No te desanimes!! Lee esto

Tras un largo período de selección, eres contratada y comienzas a trabajar. Después de las primeras semanas, se termina tu periodo de prueba y la empresa no cuenta contigo.

¿Qué hacemos ahora? ¿Qué hemos hecho mal?

Ante todo, calma, no es el fin del mundo, lo primero que has de hacer es entender qué acaba de ocurrir y reflexionar con tranquilidad tus siguientes pasos antes de comenzar un proceso para cambiar de trabajo.

periodo de prueba en los trabajos Sufrir un despido de esta naturaleza es una experiencia que tiene muchas formas. Algunas veces son angustiosas y desagradables, otras veces llegan de forma esperada y natural. El punto común es aceptar que llegan cambios en tu vida, y tienes que decidir cómo quieres afrontar estos cambios inmediatos. Primero, hay que aprender de la experiencia para que al cambiar de trabajo tengamos un mejor bagaje. Llegados a este punto, las excusas de poco nos sirven.

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¿Qué acaba de ocurrir?

La empresa ha prescindido de ti y tú más que nadie deberías interesarte en conocer las razones. Podríamos diferenciar dos causas generales, la primera, debido a que no has alcanzado las expectativas, o la segunda, debido a que la empresa necesita aligerar los gastos.

“No consideres la situación un fracaso y sé optimista. Afróntalo como una experiencia que pasará a formar parte de tu sabiduría”

Otros antes que tú han pasado por la misma situación, para gozar tras cambiar de trabajo de una exitosa carrera profesional a lo largo de su vida. Si no has alcanzado las expectativas, descubre cuales han sido las razones que más han pesado en la decisión final, si han sido debido a una falta de actitud, a una falta de aptitudes o ambas.

¿Qué valoran las empresas durante un periodo de prueba?

Las empresas valoran, por encima de todo, la buena actitud del empleado nuevo. La forma en la que te desenvuelves y te relacionas con el entorno de trabajo, así como la predisposición a solventar los eventuales problemas que surgen a diario. Estos puntos serán primordiales a la hora de hacer un balance general a tu favor una vez vencido el periodo de prueba. Una actitud positiva, proactiva y con buena iniciativa, ayudan a convencer del valor que puedes aportar y a la larga, podrían dejar en segundo plano una posible falta de aptitudes.

“La falta de aptitudes, es decir, falta de conocimientos o talento, es un punto que siempre se podrá mejorar si se acompaña de una buena actitud”

Por el contrario, la indiferencia o el negativismo serán considerados como algo nocivo para la empresa. Por mucho talento o conocimientos que puedas demostrar, si no sabes aplicarlos en la medida que necesita la empresa, no serás aprovechable y por ende, prescindible. Si has mostrado una actitud poco comprometida, y esa ha sido la razón, cambiar de trabajo será el menor de tus problemas. Ahora bien, poseer las aptitudes correctas será algo básico que has asegurado, ya sea por tus estudios o tu experiencia previa. Si la razón que más ha pesado ha sido una falta de aptitudes, no hay que llegar al desánimo.

¿Exageraste tus aptitudes en las entrevistas?

Se podría dar el caso que durante el proceso de selección provocaras unas altas expectativas que no se han cumplido. Si ha sido así, recuerda gestionar correctamente las expectativas que generas, siempre es mejor sorprender que decepcionar. Si realmente crees que necesitas formarte de forma adicional para llegar donde te exigen los trabajos a que aspiras, no lo descartes. Hoy en día existen variadas alternativas de formación que podrán ser compaginadas con tu proceso de cambiar de trabajo. Un punto importante a recordar es ser consciente que la falta puede no haber sido exclusivamente tuya, la empresa ha podido tener poca paciencia contigo, o la competencia ha sido feroz, provocando una decisión más estricta de la deseada.

“La falta de aptitud es difícil de valorar, pero evita a toda costa una valoración negativa de tu actitud”

¿El problema no ha sido tuyo?

Si en cambio, tu actitud ha sido modélica y aún así, la empresa ha decidido no contar contigo por cuestiones financieras. Prepara tu currículum, y lánzate sin miedo a encontrar un nuevo trabajo. Aprovecha la situación y pide recomendaciones a tu ex empresa. Toda ayuda será bienvenida y no existe mejor presentación que el aval de tu antiguo jefe. Al mismo tiempo, recuerda que el hecho de que ahora estés en pleno proceso de búsqueda no quita que no tengas que dejar la puerta abierta para una posible reincorporación más adelante. Si la empresa pasa por dificultades, no es descartable que quiera contar contigo en el futuro.

“El mundo profesional a veces es caprichoso, la vida da muchas vueltas y siempre es importante mostrar una actitud amistosa y conciliadora”

Y si todavía quieres más información, os adjunto una guía gratuita para cambiar de trabajo sin errores que ha realizado una escuela de negocios, muy recomendable.

Resumiendo, sea cual sea la razón del despido o no renovación, lo más importante es identificar la causa y reflexionar con sumo cuidado la solución. Cuando no se supera un periodo de prueba, hay que actuar en consecuencia, pues no siempre será debido a una falta nuestra, sino a una situación extraordinaria de la cual nosotros salimos perjudicados. En todos los casos, cambiar de trabajo es una oportunidad de empezar de nuevo un proceso, que puede ser largo, pero siempre aprovechando la experiencia acumulada.

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